ÚLTIMA MIRADA AL CANTÁBRICO




Mi última mirada
bahía ondea.
Mi última mirada
merodea tus aristas.
Se aleja flotando,
reza a la espuma,
caliza melancolía.
Mi última mirada
zarpa el pecho
de este hombre loco,
pero no de atar.
Mi última mirada
rezuma aguas benditas,
sal ininterrumpida.
La última mirada
deja a la madre
en la orilla,
y el hijo,
sin querer queriendo,
diseña la escapatoria
a su mirada;
si la siguiese, agitado,
me hundiría.

EVITARME



Los árboles han de evitarme,
la carretera y la sangre,
la luz, la luna ha de evitarme,
tratad todos de evitarme,
que nadie pueda atraparme
ni yo pueda saberme
y transcurra sin sentirme
sin tocarme
sin ser yo…
Quiero reventar dentro
de una malla de mariposas
y escaparme
sin que mis colores vuelen
ni mis alas giren,
un torso que huye
de ser yo…
La carne ha de evitarme,
el tiempo y la distancia
han de evitarme,
sin ser cuando no era nadie
y nada me envolvió.
La vida ha de evitarme
y las calles, las miradas
han de evitarme,
sabed que la sed
de mis instintos
retiene abismos
del último instante
que mi ego me dio.

EL ARTE EN NAWTON.


TODO SE PEGA, MENOS LA BELLEZA.

Me siento como el albatros de Baudelaire…
Harto de cubierta.

El arte en Nawton.
El arte de pasar sin pesar…
El arte de asociarse
a la monotonía,
de pedalear manecillas
de enfermo fundamento.
De dormir al despierto
sin paladear el abismo.


Tan difícil de creer por mí,
crudo en el escepticismo…
Tan fácil apartarme y seguir…
No intentar explicar a nadie que
conjugo soledad
como mi mejor compañera,
que aborrezco ser gregario
del tiempo aturdido.
Tan fácil volar…
Tan necesario ese abismo…

Pero los marineros no entienden,
disfrutan con su juego,
Intentan rendirme a la conformidad
de perdido heroísmo.
Racionar su verdad y seguir
siempre igual,
absortos al conjunto comprimido.
Sería tan fácil apartarme y seguir…
Que a veces creo que ese es el camino.

CANTOS VIVOS.



CANTOS VIVOS.

Se han transformado los dos,
al revivir cuentan sus años pasar
mientras te observan.
Amalgama de energía y libertad,
puedes llamar a su casa y conversar
desde su pensamiento sin problema.
¿A quién quieres llorar?
Si no recuerdas, pero sí puedes soñar,
abre las ventanas de sus ojos y sueña…


VÍCTOR MANUEL.

Víctor Manuel nació el 7 de julio de 1947 en Mieres del Camino, Asturias, en el norte de España, hijo de Jesús, ferroviario, y Felicita, comerciante. Sus abuelos Víctor y Ángel, al que no llega a conocer pues murió en la Guerra Civil, ejercerían una gran influencia en él.

JOAN MANUEL SERRAT.

Joan Manuel Serrat i Teresa (Barcelona, 27 de diciembre de 1943) es un cantautor catalán, una de las figuras más destacadas de la canción moderna tanto en lengua castellana como catalana. Algunos de sus temas de más éxito han sido poemas musicalizados basados en las obras de algunos de los más laureados poetas de ambas lenguas (como Antonio Machado, Miguel Hernández, Joan Salvat-Papasseit...), si bien algunas de sus propias letras se podrían considerar entre lo más granado de la poesía de ambas literaturas.

RAIMON.

Raimon nace en Xàtiva (València, España) el 2 de diciembre de 1940, en la calle Blanca, calle que citará en diferentes canciones. De joven trabaja un par de años en la emisora de radio de su villa, donde se introduce en el mundo del disco y conoce las interpretaciones de gente tan diversa como Juliette Gréco, The Platters o Juanito Valderrama.

PACO IBÁÑEZ.

Paco Ibáñez (Valencia, 20 de noviembre de 1934) es un cantante español, cuya trayectoria artística la ha dedicado casi íntegramente a realizar versiones musicadas de poetas españoles, antiguos y contemporáneos.
El ministro de Cultura del Gobierno de Mitterrand, le otorga la Medalla de las Artes y las Letras en 1983. No la acepta: "Un artista tiene que ser libre en las ideas que pretende defender. A la primera concesión pierdes parte de tu libertad. La única autoridad que reconozco es la del público y el mejor premio son los aplausos que se lleva uno a casa.

QUIQUE GONZÁLEZ.

Uno de los más grandes cantautores del rock español, si te gústa éste tipo de música, no déberías dejarlo pasar sin más. Sus letras cuentan historias que llegan a alguna parte en la que te hace sentir.
Quique González creció en Madrid y, tras acabar sus estudios y realizar diversos trabajos en Mallorca (como animador turístico en un hotel) y Londres (en un McDonald's), decidió intentar dedicarse a su pasión, la música. Actualmente vive en Cantabria y de vez en cuando se toma unas cañas en el Rubicón (Santander).

JAVIER KRAHE.

Nacido en el Barrio de Salamanca de Madrid, estudió en el Colegio del Pilar, por el que también pasaron muchos de los actuales políticos españoles. Inició estudios de Empresariales, pero los dejó para dedicarse al cine como ayudante de dirección.
Mientras hacía el servicio militar, conoce al amor de su vida, la canadiense Annick, con la que parte a Canadá. En 1967 se establece en París, donde empieza su carrera como letrista, inspirado por el ejemplo de Georges Brassens y Leonard Cohen.

JOAQUÍN SABINA.

Joaquín Martínez Sabina nació en Úbeda (Jaén) el 12 de febrero de 1949. Hijo de un comisario de policía, con 14 años comenzó a escribir poemas y a componer música en una banda formada por amigos, los Merry Youngs, que se dedicaban sobre todo a versionar a cantantes de rock como Elvis Presley, Chuck Berry y Little Richard. Cursó el bachillerato con las monjas Carmelitas y los sacerdotes Salesianos, en una época en la que escribía versos y leía a Fray Luis de León, Jorge Manrique y José Hierro mezclados con Proust, Joyce y Marcuse.

LUIS EDUARDO AUTE.

Luis Eduardo Aute (Manila, 1943) pertenece a esa generación de artistas que enriquecen la segunda mitad del siglo XX y que continúan ennobleciendo el XXI. Aute publicó su primer disco en 1968, con el Aleluya nº1 dentro. Creador heterogéneo, desde sus comienzos ha mezclado música, pintura, cine y poesía. Amante de las obras sostenidas con ideas.

SILVIO RODRÍGUEZ.

Silvio Rodríguez Domínguez (San Antonio de Los Baños, Cuba, 29 de noviembre de 1946). Músico, poeta y cantautor cubano.
Exponente de la música cubana surgida con la revolución, Silvio es uno de los cantautores cubanos con más relevancia internacional. Junto con Pablo Milanés, Noel Nicola y otros músicos crearon el movimiento de la nueva trova cubana.

ÉL Y SU ALZHEIMER.


Todo vuelve en forma
de falso brillo,
pareció un suicidio
y la locura es sana.

Entre tanto vivido
no recuerdo nada.

Disolver la vida
hirviendo agua,
recorrer pasillos
repitiendo mañana.

Entré vívido,
no recuerdo nada.

Los niños ansían senectud,
los mayores excusan filigranas.

Estaré bebido,
no recuerdo nada.

No estoy álgido, no caí,
no quiero que me dediquen un si asiento…
Ni esperar tu si parada…
Yes momma….

Entraré en el olvido,
no recuerdo nada.

Los aspavientos santanderinos,
espantosas aspas,
en vez de parecer prefiero
aparecer cada mañana.

Entre tanto ídolo
no recuerdo nada.

La última noche que te besé,
nadie te besó.
La última caricia que me diste,
notó mi piel sin tocarla.

Te quiero tanto y,
no recuerdo nada.

Me fui porque no me encontraba
para volver donde ya estaba.
No me entiendo, no me entienden,
no sé desde cuándo hasta dónde.

Me perderé en mí, porque…
No recuerdo nada.

NORMANDIA




Hubo un tiempo en que los hombres no pensaban, morían.
Hubo un tiempo en que la única verdad silbaba entre líneas enemigas.
Se le llamaba paz al único descanso que volcaba el mundo de una parte.
Se le llamaba guerra a la ambigüedad rompiéndose entre fragmentos de carne.
Siendo testigos de lo que quedó sólo puedo pensar en lo que resta. Tantas cruces inmaculadas formando batallones inertes, tantos recuerdos rozando el fetichismo cruel. Tanta estupidez y entre tanto, unas pocas ambiciones, terribles ambiciones arrastrando generaciones al abismo.
Aún hoy nos dan muerte por una mentira, por el oro negro o por la crecida del poder.
Me pregunto si hemos aprendido algo, si queremos aprender algo o si el alma humana es tan oscura que tan sólo tiene lo que se merece. Quiero pensar que en este momento, independientemente de las circunstancias, la esperanza está enseñando el camino al hombre. Debemos ser libres por encima de cualquier circunstancia.
Existe cierto aire de debilidad en el que no lucha, pero no en el que no se rinde.
Proyectamos un viaje para conocer qué había sido de aquel desembarco, para apreciar el flujo de la vida entre los caminos devastados de otra época, las ciudades en ruinas, el alma destruida.
Nos encontramos con gente sonriente, con librerías en todas las calles, en todos los lugares, estanterías para todos los gustos, de todos los colores; un ambiente bohemio, casi informal y el resurgimiento de un sueño sesenta y cinco años antes, la vida.
La cultura salvará al hombre. Normandía es el mejor ejemplo. Nada como abrir un libro y adentrarse en su magia para olvidar el tacto del gatillo y pensar dos veces, si en una guerra, en cualquier guerra, al que se elimina o mata no es al enemigo, sino a uno mismo.
Todavía hoy nadie duda que algo o todo está pendiente entre líneas, pero que sean versos los que formen. Nadie niega que se planteen tácticas, pero que sea la verdad sin retórica la que ensalce la belleza. Nadie desconoce las sombras del alma humana, pero que sean palabras las que tomen el testigo, palabras que emanen sentimientos elevados, capaces del hombre.
Hoy desde este texto quiero que todos nos desnudemos juntos, que caigan todos los uniformes; porque el ser que debe habitarnos a todos es y puede ser quien haga sentir el orgullo a las generaciones venideras del auténtico reto que alberga este mundo. Convivir en armonía y disfrutar siendo nosotros mismos. Y repito:
Existe cierto aire de debilidad en el que no lucha, pero no en el que no se rinde. Luchemos todos juntos. Sabemos que es necesario, sabemos que es posible.

Juanjo Galíndez.

YORK








Despierto en cambio,
aires pareceres,
amputado perpetuo espíritu,
niño lagarto.
Colándome en afán
despierto entre habitaciones,
duermo limpiando el cielo,
cielo transparente.
Dislocada lengua,
atrofiado paladar,
revoltosa mente.
Retornando arduos rasgos,
buscando llaves que abran
cerraduras de colores.
Largos caminos empedrados,
testigos guijarros anglosajones.
Es fácil ser feliz en York,
quebrarse en Helmsley.
Pienso en lo que quedó,
atiendo a un árbol,
rezo a la vida,
de repente, fluye y surge,
la lejana sonrisa, macerado inerte,
ilusiones estelas
galopando a su suerte.
Ese que yo era, sigue,
entre claves ojos,
sobre vocablos viento,
más que palabras, sentimiento.
Este mundo no vive al margen,
lo llevo dentro,
Él no me atrapa, aunque quiere…
Será que soy libre.