ARCO DELLA CHIESA NUOVA



Extraeré tu corazón del suelo adoquinado
donde abandonaron envoltorios de rosas.
Desnudaré tus cañerías de las
fachadas derruídas.
Escaparé del callejón
sorteando mesas vacías que cobijen
de lluvia rodillas temblorosas.

La otra salida es mucho más bonita,
doblando el caño chorreante y un cubo que rebosa,
cruzando el arco y la virgen, los ángeles y el niño,
llegando a la calle, aún escaparates
arrojando luz radiante sobre joyas
vibrando optimistas.

En ese callejón, que acicalaron
con tres salidas, siempre diluidas,
mirando al cielo
para saber si es de día.
A dos zancadas nunca suficientes
un infinito estalla en mi vejiga,
descubriré otra era, ostentación,
monumentos y más monumentos,
muchos en ruinas.

Vicollo dell’arco della Chiesa nuova 7,
un túnel de narices rotas
tras barrotes oxidados
haciendo la comida,
una puerta con pintada que separa tu vida de la vida de mi vida,
lluvia en la calle, mientras duermes
llovía,
una cuadra palaciega o la suite
de dos pobres amantes
ricos de dicha.

Vicollo dell’arco 7, todavía queda una salida,
no es radiante,
ni esperada,
ni apocalíptica,
ni estratosférica,
ni espiritual,
ni austera,
ni física.
Ese basilisco, especie o monstruo, nos imita,
es lo que somos nosotros con nuestro propio sabor,
mirándonos a los ojos,
ni tan fríos ni tan lejos,
olvidándonos del mapa que nos vendieron,
comiéndonos el uno al otro para encontrar la salida.

LO COTIDIANO.


Perspectiva de flujo cotidiano,
ayuda a asentarnos,
en pie, pensamientos amplios, desatados,
tráfico mimo, ayuda a orientarlos.

Sin más misa, fe de lo pagano,
amén de los paganos,
para ganarnos.

El ambiente, la droga, el trabajo,
la tierra, sus efluvios, el pueblo,
la sociedad, el vecino, invierno, verano...

Influencia de artistas difuntos,
imperio de iluminados,
creen los locos lo viable,
la muerte, en lo que muere,
lo cotidiano.

Por las cosas vistas,
ama las oídas,
tierno tacto que alcanza
a confundirnos,
a enfundarnos.

Por las comidas y defecadas vidas
de diverso proceder y pelaje.

Por el estado de excitación
que torna olas teñidas
de tormenta en espuma
de tonos blancos.

Por todo ello, en cada caso,
rato, vida y libertad
de no saber dónde vamos.

Sin más misa,
nos movemos, robots aspiradores,
volatineros, en este espacio incierto,
hombría de lo cotidiano.

Miente nuestra mente,
contamos con nuestras manos,
nos movemos rodando,
no volamos,
nos queda vivir,
sin más misa,
en perspectiva de flujo,
concentrados.

CULTIVÓ TODOS LOS GÉNEROS...


Lo que importa está en tu mano,
no en tu cabeza.
Muchos estúpidos parece que piensan,
aprenden a aparentar que piensan,
heredan poses que piensan,
mueren vendiendo sus pensamientos,
supuestos que no existen, que no vuelan,
y viven henchidos, al parecer felices,
y te ceban con su grano,
mientras tú, como pollo de granja,
sueñas con sus etiquetas.
Lorzas exultantes y alegres,
fibras llamativas, atractivas,
tengo el mejor pienso!!,
gano grano de primera…!!
Pero cuando empiezas a morir,
una pizca diaria,
que necesario es saber morir
una pizca diaria…
Empiezas a darte cuenta,
ya no hay muerte que duela.
Hay crimen arquetípico,
hay largas piernas tragedias,
hay minúsculos soplos de aire
y pulmones que de no respirar se cierran.
Ya Nadie observa, ni tú les observas,
te quieren, te necesitan, necesitas que te quieran,
te critican quizá, con contención e hilvanado
de burdel de fina media.
Pero de ahí a tocar la punta del mando
desde sus casas inodoras,
de ahí a controlar tu diezmo y tu diario,
tu amada pizca de muerte que no regresará mañana,
de ahí a llegar a tocarte los cojones a dos manos,
a veces con saña…
Ooohhh mi hermano!! (my brother…)
O quizá el tuyo, la familia no está exenta…
Hay un paso de faisán por cualquier
comarcal de Yorkshire,
entre dos pueblos fríos con dos tabernas,
triste camino sin neón, sin farolas ortopédicas,
sin objetivos de agencia efe inmortalizando cromática
arrastrada, tu esencia.
Y así serás, ¿Tú qué piensas?
Plumas de gran porte,
ingenua carne bien criada, sin rostro,
no expresamente joven,
bache sin luz, que esquiva la luz,
esparcido por la carretera.

ALFOMBRA.


No importa lo alto que subas,
la gravedad te atraerá al suelo.
Pero si el firme está cubierto
por esa nívea alfombra de niebla
el descenso a la realidad será más placentero.
Déjame caer que quiero, déjame volar otra vez al cielo.
Claro de alas al costal, sucia suela aborigen,
bajé de casa y subí la calle empinada,
repté mis intenciones, rapté un sueño.
Todos los días desiguales me marean
acercando mi destierro.
Esa nívea alfombra de niebla,
ese descenso placentero…
Rodando entre brazos invisibles,
reconociendo miradas,
yo no puedo verlos.
La verdad vertical abruma
mis horizontales intenciones.
Un paso más, átame que vuelo.
Déjame caminar
por esa nívea alfombra de niebla;
no me digas más…
Que para tocar el cielo
antes he de besar el suelo.

Un gesto recoge tu pelo,
mi mirada endulza tu aliño,
siento que quieres seguir, mi amor,
hasta morirme contigo.
Para vivir, a pesar del tiempo, vivir,
dos labios estrellados, loco abismo.
Siento tu vibración,
esbozo de luz
que no describo.
Salgo de mi hacia fuera,
te toco, beso y deslizo.
Un gesto recoge tu pelo,
ojos que endulzan mi aliño.
Siento que quiero morir, mi amor,
hasta morirte conmigo.

ENTRE 2 VIDAS.


Calma de niño
ausenta y mira,
pule la caliza y corre
bajo cuencas líquidas.

Pequeño azor que se atreve
a dibujar tonos sobre todo.

Tomillo, espliego y salvia,
álamos, alisos y nenúfares
de hojas de dedos suaves
y caricias que no son suyas.

Pequeño vacío, pequeña vida,
beso viento, brisa y piedra ancha
para sostener tus huesos
sonrientes en la cornisa.

Calma de niño y surge
de cuevas profundas,
riega el cielo una lágrima
equidistante de dos vidas.

No era para tanto, niño,
no será tanto, descuida.
Calma de niño, ausenta el mundo,
mota equidistante
entre las dos vidas...

POESÍA EN LA CÁRCEL.


JUEVES 23 DE SEPTIEMBRE. RECITAL Y CONCIERTO EN EL PENAL DE "EL DUESO".