LAS OREJAS AL LOBO...




Es pura causalidad. Mi vida no importa, pero ellos si. Yo volcaré mi cuerpo al cuerpo, ellos se mantendrán en su sitio, interactuando, conversando, encendiendo mentes curiosas, embriagándose. Hoy se han acercado los dos, han descendido de la biblioteca y como dos colegas que se van de fiesta y pierden la vergüenza al trago, se han explayado ante mi pellejo de perplejo humano.
El primero ha comenzado: “La única forma de alcanzar el conocimiento total consiste en el acto de amar, este acto transciende del conocimiento, transciende de las palabras”
A lo que el segundo replicó: “También se está solo entre los hombres”
Yo les he mirado sin poder decir nada, ellos, sin ningún pudor, han continuado, como si una chispa les hubiera encendido:
_Es curioso, la soledad, la infinita soledad que se quiere compensar con mil cosas y se pega a la piel en plena era de la comunicación “digital”.
_El amor, el redicho amor de generosidad, voluntad y evolución entre humanos, por no mencionar el amor de pareja, plena gravitación del deseo y necesidad de ubicación de uno mismo.
_Tengo la sensación de haber oído sonar el eco de estas dos palabras: Soledad, Amor, durante toda mi vida, y ahora, cuando les azuzan para que salven el culo y el barco mediante más orden, más austeridad y más trabajo (el que puede), se dan cuenta de la necesidad de un ascendente más humano, más espiritual, menos religioso… Más consciente o menos material. Están todos más ahogados y más solos que nunca. Pretendiendo una estabilidad que en realidad nunca ha existido, que les dijeron que conseguirían con ciertas correctas pautas… Y con tanto amor propio lastrado, frustrado, desgastado…
_Creo que era La Filosofía del Hambre, la que decía que para filosofar se necesita primero tener el estómago lleno. Ahora no saben que llenar primero, porque cualquier slogan da asco, prima lo esencial, cualquier publicidad les cierra el estómago, y luego empresario, publicista y potencial consumidor frustrado se cruzan dando paseos interminables que no cuestan más que suelas de zapatos, con la renovación en mente de la cartilla del paro o el despido a un empleado. No se miran, no se reconocen, todo son engranajes que no creen en la máquina o que si creen pero terminan por estallar. Y los de siempre pidiendo lo de siempre: “lo MÁXIMO”.
Es lo que tienen los libros cuando se ponen serios y encima han resistido al mercado, más chulos que un ocho, que todo les suda el nabo, se expresan sin tapujos, y más ahora en navidad, con más de dos tragos y algo más quizá… Así que sin querer cansar a nadie, primero a mí mismo… Harto de aguantarlos, reproduciré algunas frases que he anotado, ojiplático ante la charlotada que han mantenido en tono etílico hace un momento, entre El Arte de Amar (E. Fromm) y El Principito (A. de Saint Exupéry)…
_ Se lo han creído todo, estos ingenuos, todo lo que parecían tópicos y mensajes lejanos, vacuos, se están cumpliendo… Yo creo que en el fondo hasta confiaban en el sistema imperante…
_No han sido plenamente conscientes, lo de ver las orejas al lobo les está muy bien aplicado, hay mucho de comodidad y de indulgencia.
_Encima les piden que desde abajo reparen todo el daño causado que están padeciendo...
_Ya verás la que se va a liar, porque no hay cojones, pero acuérdate de cómo en otras épocas se ponían a ello, conscientes de la importancia del momento, de la acción. A estos les suena todo a chino, hasta que empiezan a pasar hambre.
_ Precisamente hay quienes tienen fe en que ellos (los chinos) cojan el testigo.
_Otros dos mil años más bailando el agua a una cúspide de espabilaos… Son unos mierdas, lo que yo te diga.
_Si, pero bueno, nosotros a lo nuestro, a intentar explicar lo inexplicable, bastante tenemos con que nos sigan leyendo, fíjate lo que le pasa al Ulises de Joyce o La Biblia, que nadie los lee pero todos hablan de ellos como si les hubiesen leído, que triste, de verdad.
_Ahora lo que se lleva son los libros de autoayuda, hombre… El otro día estuve hablando con El Viaje a la Felicidad de Punset y me dijo que no paraba, que ya había visitado todos los barrios de la ciudad. Pobrecillos, y luego van de autosuficientes…
_Vaya suerte, nosotros nos tenemos que tirar de la balda para que nos revisiten, ni siquiera para que nos relean.
_Da igual, que les follen, además es lo único que les gusta, eso y gastar, si en el fondo nada de lo que llevamos escrito ha cambiado nada, mucha tertulia, mucha pamplina, mucho comentario, pero nada.
_Somos unos incomprendidos, Principito.
_Sobre todo tú, que con ese nombre que esperabas… El Arte de Amar, jojojo.
_Déjales, están convulsionados, son estúpidos, con la poca vida que tienen.
_Apenas 80 o 90 años, con suerte, y viven sin aprender a vivir, aspirando a respirar.
_En el fondo dependemos de ellos, por mucho que nos duela reconocerlo.
_ ¿Bueno, qué, otro chupito? Están Las Flores del Mal de Baudelaire ahí al lado, que dicen que nos invitan a Absenta.
_Paso tío, me voy con unas macizorras del Penthouse especial abril de 1998 que todavía no han tirado, compréndelo, no puedo dejar pasar esta ocasión, ahora ya no se imprimen mujeres como las de antes, y casi todas están metidas en la red, donde no tenemos posibilidad de contacto físico.
_Tienes razón, que tiempos aquellos, que curvas… Que impresión en papel couché.
_Ya te digo, nos vemos por la biblioteca, o si hay suerte en alguna mesilla de noche. Ten cuidado no te vaya a caer un atlas o algún tomo de la enciclopedia encima, que yendo tan pedo nunca se sabe…

CANTE


Avenidas de romero,
caminantes que amáis
truenos de tijera
para cortar muda
la coraza de su pecho.
Abríos en canal,
en la cabecera,
en vuestro lecho,
bebiendo locos
el dolor sordo
que se esparce
en vuestro suero.
Bien amáis,
al partir la voz
bien amáis,
cante, que se acabe el mundo,
que se expriman los flamencos
de luto en celo.
Sangre, si salís corriendo,
seguidillas que sangren
alegrías, que vuestros miedos
olviden para siempre
vuestras mitades,
y olvidéis cubríos todos
bajo las cópulas protectoras
de vuestros credos.

DIAS DE RED BULL Y ROSAS.



En días de red bull y rosas
los ángeles mean naranja.
Vuelan sueños
que se exprimen cada mañana.
En días de espinos y
parálisis porosa,
mezclando el vino con la prosa,
un ápice, una poesía que llevarse
a sorbos, a la boca,
a la fría estancia
del sudor tras la piel.

En días de recados, recargos y ornamentos,
la adoración al mito exalta,
recompone masas, pasas y avellanas.
Un poco de artificio ante vuestras barandillas
y descansaréis, atónitas espaldas,
como cuando fuisteis niños…


En días de red bull y rosas
quebrarse es no pertenecer a nada,
Campeones del Mundo!!
Llorarse, es inundar de pasión
sentimientos heredados,
o sea nada.
Ahogarse es amar al
asesino seguro en su destino
que morirá esta noche.

En días de red bull y rosas
todos recitamos, todos escribimos
todos rompemos nuestros textos
sedientos de armonía, porque
ya nos componen, ya nos recitan
en gran formato en la avenida
o en la naturaleza elástica
de nuestro perfume y nuestra moda íntima.

En días de red bull y rosas
la borrachera de un país no espera
himnos a medias, ni medias tintas.
Al café y bollo suizo 3,40
para ver pasar a otros
por la calle principal
con sus ojos tatuados a la deriva.

En días de red bull y rosas
siempre existe una solución,
siempre hay solución,
para todo…
Espartanos…!! Esto es España!!
La solución está en enero...

ARCO DELLA CHIESA NUOVA



Extraeré tu corazón del suelo adoquinado
donde abandonaron envoltorios de rosas.
Desnudaré tus cañerías de las
fachadas derruídas.
Escaparé del callejón
sorteando mesas vacías que cobijen
de lluvia rodillas temblorosas.

La otra salida es mucho más bonita,
doblando el caño chorreante y un cubo que rebosa,
cruzando el arco y la virgen, los ángeles y el niño,
llegando a la calle, aún escaparates
arrojando luz radiante sobre joyas
vibrando optimistas.

En ese callejón, que acicalaron
con tres salidas, siempre diluidas,
mirando al cielo
para saber si es de día.
A dos zancadas nunca suficientes
un infinito estalla en mi vejiga,
descubriré otra era, ostentación,
monumentos y más monumentos,
muchos en ruinas.

Vicollo dell’arco della Chiesa nuova 7,
un túnel de narices rotas
tras barrotes oxidados
haciendo la comida,
una puerta con pintada que separa tu vida de la vida de mi vida,
lluvia en la calle, mientras duermes
llovía,
una cuadra palaciega o la suite
de dos pobres amantes
ricos de dicha.

Vicollo dell’arco 7, todavía queda una salida,
no es radiante,
ni esperada,
ni apocalíptica,
ni estratosférica,
ni espiritual,
ni austera,
ni física.
Ese basilisco, especie o monstruo, nos imita,
es lo que somos nosotros con nuestro propio sabor,
mirándonos a los ojos,
ni tan fríos ni tan lejos,
olvidándonos del mapa que nos vendieron,
comiéndonos el uno al otro para encontrar la salida.

LO COTIDIANO.


Perspectiva de flujo cotidiano,
ayuda a asentarnos,
en pie, pensamientos amplios, desatados,
tráfico mimo, ayuda a orientarlos.

Sin más misa, fe de lo pagano,
amén de los paganos,
para ganarnos.

El ambiente, la droga, el trabajo,
la tierra, sus efluvios, el pueblo,
la sociedad, el vecino, invierno, verano...

Influencia de artistas difuntos,
imperio de iluminados,
creen los locos lo viable,
la muerte, en lo que muere,
lo cotidiano.

Por las cosas vistas,
ama las oídas,
tierno tacto que alcanza
a confundirnos,
a enfundarnos.

Por las comidas y defecadas vidas
de diverso proceder y pelaje.

Por el estado de excitación
que torna olas teñidas
de tormenta en espuma
de tonos blancos.

Por todo ello, en cada caso,
rato, vida y libertad
de no saber dónde vamos.

Sin más misa,
nos movemos, robots aspiradores,
volatineros, en este espacio incierto,
hombría de lo cotidiano.

Miente nuestra mente,
contamos con nuestras manos,
nos movemos rodando,
no volamos,
nos queda vivir,
sin más misa,
en perspectiva de flujo,
concentrados.

CULTIVÓ TODOS LOS GÉNEROS...


Lo que importa está en tu mano,
no en tu cabeza.
Muchos estúpidos parece que piensan,
aprenden a aparentar que piensan,
heredan poses que piensan,
mueren vendiendo sus pensamientos,
supuestos que no existen, que no vuelan,
y viven henchidos, al parecer felices,
y te ceban con su grano,
mientras tú, como pollo de granja,
sueñas con sus etiquetas.
Lorzas exultantes y alegres,
fibras llamativas, atractivas,
tengo el mejor pienso!!,
gano grano de primera…!!
Pero cuando empiezas a morir,
una pizca diaria,
que necesario es saber morir
una pizca diaria…
Empiezas a darte cuenta,
ya no hay muerte que duela.
Hay crimen arquetípico,
hay largas piernas tragedias,
hay minúsculos soplos de aire
y pulmones que de no respirar se cierran.
Ya Nadie observa, ni tú les observas,
te quieren, te necesitan, necesitas que te quieran,
te critican quizá, con contención e hilvanado
de burdel de fina media.
Pero de ahí a tocar la punta del mando
desde sus casas inodoras,
de ahí a controlar tu diezmo y tu diario,
tu amada pizca de muerte que no regresará mañana,
de ahí a llegar a tocarte los cojones a dos manos,
a veces con saña…
Ooohhh mi hermano!! (my brother…)
O quizá el tuyo, la familia no está exenta…
Hay un paso de faisán por cualquier
comarcal de Yorkshire,
entre dos pueblos fríos con dos tabernas,
triste camino sin neón, sin farolas ortopédicas,
sin objetivos de agencia efe inmortalizando cromática
arrastrada, tu esencia.
Y así serás, ¿Tú qué piensas?
Plumas de gran porte,
ingenua carne bien criada, sin rostro,
no expresamente joven,
bache sin luz, que esquiva la luz,
esparcido por la carretera.

ALFOMBRA.


No importa lo alto que subas,
la gravedad te atraerá al suelo.
Pero si el firme está cubierto
por esa nívea alfombra de niebla
el descenso a la realidad será más placentero.
Déjame caer que quiero, déjame volar otra vez al cielo.
Claro de alas al costal, sucia suela aborigen,
bajé de casa y subí la calle empinada,
repté mis intenciones, rapté un sueño.
Todos los días desiguales me marean
acercando mi destierro.
Esa nívea alfombra de niebla,
ese descenso placentero…
Rodando entre brazos invisibles,
reconociendo miradas,
yo no puedo verlos.
La verdad vertical abruma
mis horizontales intenciones.
Un paso más, átame que vuelo.
Déjame caminar
por esa nívea alfombra de niebla;
no me digas más…
Que para tocar el cielo
antes he de besar el suelo.